“Si no escalas la montaña…


…jamas podrás disfrutar el paisaje.”

Esta vez planee una caminada en solitario al Alto de San Miguel. Hacía ya meses que no salía a la montaña y todos los auténticos aventureros saben lo que se empieza a sentir mientras pasa y pasa el tiempo y no tienes contacto con la naturaleza, ni un momento de adrenalina y aventura. Tenía intenciones “superficiales” de caminar y relajarme un rato, respirar aire puro, intentar pescar algo y leer un libro en la calma de la naturaleza.  Digo intensiones superficiales porque realmente ese plan tranquilo no se comparaba con lo que mi espíritu aventurero estaba anhelando. En mi interior tenía un fuerte deseo de sentir adrenalina, de conocer algún lugar nuevo, de dejar a un lado los caminos marcados y ya gastados por los cientos de caminantes que pasan por allí, y luego poder decir que mis pies, mi cuerpo y mi alma estuvieron en lugares donde difícilmente alguien ya hubiera estado. ¿Qué creen que hice? ¿El plan “superficial” o el plan que estaba por explotar en mi interior?

El lugar de mi próximo camping en hamaca.

El lugar de mi próximo camping en hamaca.

Camine por todo el camino que bordea el río hasta cierto punto donde algún día había acampado, y a partir de allí decidí apartarme del camino y subir por un bosque de pinos, donde después de unos minutos encontré un lugar que me gustó mucho, donde planee que sería uno de mis futuros campings. (Y por ser el terreno tan irregular y empinado será un camping en hamaca). Este bosque de pinos fue fácil atravesarlo, subí hasta que me topé con un muy tupido bosque de toda clase de vegetación. Así que había dos opciones,  bajaba por el mismo lugar despejado o me aventuraba por ese saturado e “impenetrable” lugar. Ustedes ya saben que escogí… Fue interesante. Escasamente podías ver uno o quizá dos metros adelante por en medio de la maleza, ramas y árboles. Había puntos en los que era demasiado empinado, así que corte y aproveche un buen tallo y este me sirvió de agarre y firmeza durante toda la travesía.

En medio de la montaña. Para mí es mejor esto que cualquier camino ya gastado, marcado o conocido.

En medio de la montaña. Para mí es mejor esto que cualquier camino ya gastado, marcado o conocido.

Visualice un claro y salí. Me di cuenta que me encontraba en medio de una montaña a la que siempre quise subir, así que estando a mitad de camino… ¡Subamos!- dije. Estaba algo cansado; me senté en el brazo de un árbol y leí un capítulo de “El escogió los clavos”, el libro  que había llevado a mi aventura. Luego seguí mi camino. Fue un ascenso fatigoso, hacía calor, paraba por minutos y respiraba, luego seguía. El premio de todo ascenso lo consigues en la vista que disfrutas una vez llegas a la cumbre. Nunca pensé que desde el alto de San Miguel se podía observar el casco urbano del municipio de Caldas, puesto que entre ambos hay varias montañas de considerable altura. Definitivamente volveré a tener un encuentro con aquella cumbre, pasando la noche allí.

Si no escalas la montaña, jamas podrás disfrutar el paisaje.

Si no escalas la montaña, jamas podrás disfrutar el paisaje.

¿Terminaría allí la aventura? …Empecé a explorar un poco más montaña adentro, con algo de susto, soy sincero, pues era un lugar verdaderamente desconocido. Y de pronto un leve sonido empezó a llamar mi atención. Al parecer era otra quebrada, otro río pequeño. El sonido era muy suave, al parecer estaba un poco lejos. Seguí adentrándome y comencé a descender montaña abajo. De nuevo una ladera muy copada de toda clase de árboles y plantas. Con el tallo que había cortado me ayudaba para no resbalarme, clavándolo mientras avanzaba poco a poco, pues eran aproximadamente unos 60 o 70 grados de inclinación y todo estaba “hermosamente” (doble sentido) húmedo; el musgo saturado de agua en los árboles, escurría y goteaba. Fueron más o menos 45 minutos de descenso hasta que por fin una pequeña y no muy acaudalada quebrada me daba la bienvenida.

Y ahí estaba, en medio de una espesa vegetación, luchando contra el terreno, pero feliz.  Los rayos del sol medio alcanzan a penetrar.

Y ahí estaba, en medio de una espesa vegetación, luchando contra el terreno, pero feliz.
Los rayos del sol medio alcanzan a penetrar.

Estaba en un lugar completamente desconocido. Un poco desorientado  y perdido en medio de un ecosistema bastante saturado. La luz y los rayos del sol se filtraban entre la vegetación. ¡Pero estaba en un caudal de agua! Y todos sabemos lo que significa un río cuando estas “en medio de la nada”. Es como una especie de brújula que siempre te mostrará “el norte”, siempre de dará el camino correcto para salir de donde sea que te encuentres. Los ríos… grandes o pequeños, son las autopistas de las montañas. Esta pequeña quebrada marcaba el límite entre dos montañas, formando un cañón. Nunca me imaginé que estaba tan lejos, transcurrieron más de dos horas desde que llegue a la quebrada hasta que salí de ella al río principal. Durante este recorrido pude ver lugares preciosos, hermosas cascadas tan pulidas y estéticas que eran “lisaderos” naturales y otras tan verticales que me tocaba rodearlas por la montaña, también plantas  con hojas gigantes y otras no tan llamativas, ya que al rosarlas levemente al pasar me dejaron ardiendo la piel y luego me salieron una especia de ampollas. Hubo un momento en el que callo un fuerte aguacero por espacio de una media hora e increíblemente el tamaño de la pequeña quebrada aumento, cosa que me hizo poner muy alerta, pues no sabía que tan fuerte estuviera lloviendo en la parte alta y una borrasca no era algo con lo que quisiera enfrentarme.

Y wow... Sorpresa!! Que linda es la naturaleza!!

Y wow… Sorpresa!! Que linda es la naturaleza!!

Hubo un momento de desesperación, caminaba y caminaba y no salía de allí. Había tramos muy complicados. El agua por naturaleza baja por donde sea y sigue su camino como si nada, pero el hombre no se puede dar ese lujo. Me caí un par de veces y cada vez que pasaba, era una advertencia para tener más cuidado, pues recordaba que estaba totalmente solo y si algo me pasaba sería más difícil la salida o que me encontraran. A la final salí y mi corazón latía fuerte, ya que el plan no planeado y el anhelo de mi espíritu aventurero se había cumplido. Lo que creía que sería una tarde de relajación, empezando con una seca y tranquila caminada, termino en toda una expedición por una zona local “pequeña”, de donde salí con algunas heridas, rasguños, golpes y muy mojado, pero con “una sonrisa gigante en mi corazón”. Quiero volver a hacerlo!! Algunas recomendaciones básicas: -Antes de salir para un lugar infórmele a alguien, un familiar y/o amigo para donde va y el tiempo estimado que estará allí. -Nunca subestimar la naturaleza -En ascensos o descensos mientras estés en movimiento es importante tener tres puntos de contacto con la superficie en la que te encuentres -Se precavido(a)… nunca sabes que pueda suceder. Bolsas plásticas con o sin cierre hermético para proteger tu equipo mientras llueve o te toca meterte a un río. Al menos una camiseta de repuesto por si te mojas poder cambiarte. Un poco de cuerda o cordón nunca esta demás. Baterías cargadas. Saldo en tu celular. Algún alimento pequeño que te pueda brindar energía y calorías por si te tardas más de lo planeado. Hay muchas cosas más por tener en cuenta a la hora de salir de aventura ya sea en solitario o con compañía…comenten de algunas más y complementamos esta entrada.

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